lunes, 7 de mayo de 2007

La verdad, el llanto y la venganza...

Algún día verás mundo, lo tienes escrito en la mirada­ -me decía el viejo Elías sentados frente al mar sobre unas maromas del puerto-. Antes de partir deberás aprender a preparar bien un petate y a encontrar la verdad en la mirada de la gente. Nunca la busques en una palabra, en un acto o en un gesto… La verdad está en una mirada. La vida te ha quitado a tu familia y te ha entregado un destino. No lo desaproveches buscando venganza, sino justicia. La venganza es exclusiva y concreta, la justicia es universal.
Ahora sigue llorando, botija, todo el mundo tiene derecho a llorar de vez en cuando.

- ¿Y cómo sabe uno cuándo debe parar?, le pregunté al viejo Elías con una congoja entrecortada que me hacía aspirar el salitre mezclado con el humo de su pipa.

- Coge una piedra pequeña por cada lágrima que vayas derramando. Cuando no te quepan más piedras en la mano es que va llegando el momento de dejar de llorar.

Y se marchó lentamente, arrastrando los pies y la experiencia.